Goteras en el techo: causas y cómo arreglarlas
Equipo técnico de Techos y Placas
Obra de techos y placas en Bogotá

Una gotera parece un problema pequeño hasta que mancha el techo, daña un mueble o aparece justo encima de la cama. La buena noticia es que casi siempre tiene arreglo. La clave está en algo que mucha gente no sabe: el punto donde gotea casi nunca es el punto por donde entra el agua. Aquí te explicamos cómo encontrar el origen, qué causa las goteras en los techos de Bogotá, qué puedes hacer de urgencia sin ponerte en riesgo y cuándo ya no vale la pena seguir reparando.
Por qué el agua no cae donde está el daño
El agua que entra por una teja rota o un traslapo abierto no cae de inmediato. Corre por la cara inferior de la teja, por las correas o por encima del cielo raso, y baja siguiendo la pendiente hasta encontrar un punto donde gotear: una unión del cielo raso, un clavo, una lámpara. Por eso una gotera en la sala puede venir de un daño que está dos o tres metros más arriba.
Para encontrar el origen:
- Marca dónde gotea y toma fotos de las manchas.
- Revisa por debajo, si tienes acceso al entretecho: busca la teja o la correa húmeda, con óxido o con marcas de agua, siguiendo el rastro hacia la parte alta.
- Mira la cubierta desde afuera sin subirte: desde una ventana, una terraza vecina o con fotos tomadas desde lejos, buscando tejas partidas, desplazadas o con musgo acumulado.
- Revisa los encuentros: donde el techo se une con un muro, una chimenea, una claraboya o un tanque es donde más falla.
- Haz una prueba de agua por sectores con el techo seco: se moja de abajo hacia arriba, por partes, hasta que aparece la gotera. Esta prueba la debe hacer alguien con equipo para trabajar en alturas.
Las causas más comunes en Bogotá
Las lluvias de Bogotá, con aguaceros fuertes, granizo y temporadas largas de humedad, ponen a prueba cualquier techo. Estas son las causas que más encontramos:
- Teja fisurada, partida o desplazada. Por granizo, por una rama, por el viento o porque alguien caminó sobre ella sin tablones.
- Traslapos sin sello o demasiado cortos. El agua empujada por el viento se mete por la unión entre dos tejas.
- Fijaciones sueltas o sin arandela. Ganchos y tornillos que se aflojaron, o que se pusieron en la parte baja de la onda, donde corre el agua.
- Caballetes y remates contra muro. La cumbrera desplazada o un flanche mal resuelto contra un muro es una de las entradas de agua más frecuentes, incluso en techos que se ven bien.
- Canales tapados o insuficientes. Hojas, tierra y musgo frenan el agua; el canal se rebosa y el agua se devuelve por debajo de la teja.
- Musgo y suciedad acumulados. Retienen humedad, frenan el escurrimiento y aceleran el deterioro del material.
- Placas sin pendiente o con impermeabilización vencida. En terrazas y cubiertas de concreto, el agua empozada termina encontrando una fisura. Si es tu caso, revisa cada cuánto impermeabilizar una placa.
Síntoma, causa probable y solución
| Síntoma | Causa probable | Solución |
|---|---|---|
| Gotea en un solo punto, en cualquier lluvia | Teja partida o fijación suelta más arriba | Cambiar la pieza o la fijación con su sello |
| Gotea solo en aguaceros fuertes | Canal rebosado o traslapo corto | Limpiar o ajustar el canal, sellar el traslapo |
| Mancha junto a un muro o una chimenea | Remate o flanche mal resuelto | Rehacer el remate contra el muro |
| Gotea en varios puntos que cambian cada temporada | Teja al final de su vida útil | Evaluar el cambio de cubierta |
| Humedad en el techo de concreto, sin goteo directo | Placa sin pendiente o impermeabilización vencida | Corregir pendientes e impermeabilizar |
| Gotea cerca de una teja traslúcida | Traslúcida cristalizada o mal fijada | Reemplazar la pieza con el mismo perfil |
Qué puedes hacer de urgencia, y qué no
Mientras llueve o mientras llega la reparación, puedes contener el daño sin ponerte en riesgo:
- Pon un recipiente bajo la gotera y protege muebles, colchones y equipos.
- Aleja el agua de tomas, lámparas e instalaciones eléctricas. Si el agua llega a una de ellas, corta la energía de ese circuito.
- Si el cielo raso se abomba con agua acumulada, aléjate de esa zona.
- Toma fotos de dónde gotea y de las manchas, por dentro y por fuera.
Y esto no lo hagas:
- No te subas al techo mojado ni sin línea de vida. Las tejas mojadas resbalan y muchas no soportan el peso de una persona fuera de las correas.
- No rompas, cortes, lijes ni hidrolaves teja de fibrocemento antigua. Puede contener asbesto, que libera fibras peligrosas al manipularse. Si tu techo es de ese material, lee cómo cambiar un techo de asbesto.
- No confíes en el silicón como solución. Sobre teja sucia o húmeda se despega pronto y, muchas veces, solo cambia el lugar donde aparece la gotera.
Reparar o cambiar el techo
Reparar tiene sentido cuando el daño está localizado y el resto de la cubierta y su estructura están sanos: se cambian piezas, se rehacen sellos y remates, y el techo queda bien por años. Ese es el trabajo de la reparación de techos y goteras.
Ya no conviene seguir reparando cuando:
- Las goteras aparecen cada temporada en puntos distintos.
- Las tejas se parten al tocarlas o están cristalizadas por el sol.
- La estructura de madera tiene pudrición o comején, o la metálica está oxidada o pandeada.
- El techo es de fibrocemento antiguo deteriorado que puede contener asbesto.
En esos casos cada arreglo dura menos que el anterior, y un cambio de cubierta termina saliendo más económico. Si tu techo está en buen estado y lo que quieres es que no vuelva a gotear, lo indicado es un mantenimiento de cubiertas programado, que incluye limpiar y revisar los canales y bajantes.
Cómo evitar que vuelva a pasar
- Limpia los canales antes de cada temporada de lluvias.
- Retira el musgo sin hidrolavadora ni cepillo metálico, sobre todo en fibrocemento.
- Revisa la cubierta después de un granizo o de un vendaval.
- No dejes que nadie camine sobre la teja sin tablones de reparto.
- Atiende las manchas pequeñas apenas aparecen, antes de que lleguen a la estructura.
Cuándo llamar a un profesional
Llama a una empresa de techos si:
- No logras ubicar por dónde entra el agua.
- La gotera está en un segundo piso o más, o en una cubierta con mucha pendiente.
- Hay manchas en varios puntos o el cielo raso está húmedo o abombado.
- Tu techo es de fibrocemento antiguo y crees que puede tener asbesto.
- El agua llega cerca de instalaciones eléctricas.
Para cerrar
Una gotera se arregla de verdad cuando se encuentra su origen y se corrige la causa, no cuando se tapa el punto donde cae el agua. En Techos y Placas hacemos una visita técnica para ubicar la entrada de agua, te explicamos si conviene reparar o cambiar y te entregamos la cotización por escrito.


